Estado y Sociedad Civil - Perspectivas
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Dr. Adrián Luis Alveolite. Subsecretario de Coordinación. Municipalidad de General Pueyrredón.

Desde diciembre de 2007, la Dirección General de Relaciones con las ONG´s del municipio de General Pueyrredón tiene la misión de fortalecer la relación entre el Estado y las Organizaciones de la Sociedad Civil.

Comenzamos a desarrollar una tarea que conlleva a reconstruir los lazos de confianza entre el Estado y las OSC´s, entendiendo a la confianza como el fundamento de toda relación social que no se sustenta en la fuerza.

Nuestra intención no es forzar ningún esquema de participación social, sino todo lo contrario, definir en conjunto la agenda de gobierno de forma tal de poder satisfacer las necesidades, intereses y expectativas de las instituciones que conforman el denominado tercer sector.

Estoy plenamente convencido de que la concertación, la gestión asociada y participación de todos los actores involucrados directa e indirectamente en las políticas públicas, permite desarrollar grandes acuerdos con el objetivo de impulsar políticas de Estado. Por ello considero de suma relevancia institucionalizar estos ámbitos, ya que permiten crear reglas de juego y procedimientos para los diferentes actores, favoreciendo la eficiencia, el control y la transparencia.

En este entendimiento de acciones conjuntas la confianza en el resultado de la gestión asociada, sumada a una voluntad política de articulación, seguramente nos conducirá a nuevos procesos exitosos.

Estamos desde la Dirección, propiciando la interlocución mediante la difusión de una cultura democrática, ya que no tengo dudas que para que un sistema sea verdaderamente democrático necesita contar con un Estado eficaz y con una Sociedad Civil sólida, y ambos deben interactuar fluidamente de modo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

En este sentido, creo que no se trata de reforzar prejuicios sino de conocer las características de los actores. Hay diferencias culturales, de tiempos, de perspectivas. Es necesario no sólo comprender al otro sino también realizar un esfuerzo de autocrítica. Cada uno de los individuos puede y debe detectar las propias actitudes o hábitos que no ayudan a la interacción con el otro. Debe identificarlos y dejarlos de lado. Estos pasos son medulares para tender puentes reales y para construir una lógica compartida, un lenguaje común que fortalezca el vínculo entre el Estado y la Sociedad Civil.

Comprender la mirada del otro permite apreciar que la mayoría de las veces los inconvenientes surgen por la falta de un código compartido en el que coincidan las agendas, las metodologías y las expectativas. El análisis de casos de articulación entre el Estado y la Sociedad Civil a través de programas conjuntos ha mostrado que esas dificultades son superables. Este proceso de acercamiento que está recién en sus inicios, resulta a mi humilde juicio, el primer paso para construir confianza entre ambas partes.

Es necesario y es posible, entonces, que el Estado y la Sociedad Civil se asocien para gestionar proyectos comunes exitosos. El vínculo entre el Estado y la Sociedad Civil está en el corazón de nuestra práctica social y política, y fortalecer ese vínculo, establecer canales institucionales, mejorar la cultura del diálogo y del acuerdo, seguramente favorecerá en el futuro un mejor desempeño de nuestra comunidad y de nuestra sociedad.  

 

 

¿En qué medida el trabajo conjunto con CIPPEC y la Subsecretaría para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia posibilitó un mejor trabajo de la Dirección a la hora de vincularse con las OSCs de la ciudad?

Como primera medida, si bien al momento de tomar la gestión, el Intendente Municipal ya contaba con el proyecto de trabajo para los dos primeros años, el cual se elaboró partiendo de la base del conocimiento propio sobre las debilidades y fortalezas del sector, con CIPPEC, desarrollamos el Primer Taller Participativo de las Necesidades, Expectativas e Intereses de las ONGs, el cual nos permitió contar con un diagnóstico transparente que nos ofrezca una mirada mas “ fina” sobre los temas en los cuales debíamos concentrar nuestros esfuerzos.

Por otro lado, para nuestra gestión, una de las líneas de trabajo que habíamos programado ejecutar, consistía en brindar herramientas del conocimiento a las ONGs, de forma tal de lograr capacitar a sus cuadros y lograr fortalecer a las instituciones. Para ello, también fue importante el aporte realizado por CIPPEC en el Ciclo de Seminarios 2008 y en el del 2009, este último en donde CIPPEC realizó con la Dirección el lanzamiento del espacio de capacitación con una conferencia sobre la importancia del trabajo en red, algo que estamos tratando de fomentar desde la Dirección.

Finalmente, los diferentes intercambios y sugerencias brindadas por la organización en aspectos que hacen al funcionamiento y administración de diversos aspectos de la gestión, realmente han significado un valioso aporte que reconocemos ha significado potenciar las oportunidades de nuestra dependencia. 

 

¿Cuáles han sido los avances en el vínculo con las OSCs de la ciudad?

Realmente resulta para nosotros complicado ser objetivos ante la pregunta formulada, pero realmente creemos que hemos desarrollado líneas de trabajo sustentables, que hoy nos permitieron comenzar con este proceso de reconstrucción de la confianza y de poder fijar una agenda de trabajo conjunto con las OSCs en muchos temas. En honor a la síntesis que merece este escrito, pongo como ejemplo la Campaña de Prevención del Cancer de Mama que hemos puesto en marcha a través de un trabajo que partió desde nuestra Dirección y que hoy involucra a las Secretarías de Salud y Educación, además de la propia ONG que trabaja con esta temática. Con este programa que comenzamos a ejecutar el año pasado ya pudimos visitar muchos colegios municipales y provinciales. Otra experiencia la constituye el convenio que hemos firmado con ATICMA, que es una ONG que nuclea a todas las empresas del software y del hardware y a la Universidad Pública y a las tres privadas para llevar a cabo un proceso de modernización del Estado y una promoción de la industria TIC local.

Por otro lado, hoy existe un vínculo mucho más sólido, una comunicación permanente e innumerable cantidad de acciones que se instrumentan en conjunto con el sector.La implementación de un sitio web pensado exclusivamente para dar respuesta, información y servicios al sector ha significado, también, un paso clave (www.mardelplata.gov.ar/ongs 

 

¿Han identificado OSCs a las cuales puedan sumar al proceso de formulación, implementación y/o monitoreo de las políticas públicas de la Dirección?

Realmente tenemos una evaluación permanente sobre nuestro desempeño. Fuimos la dependencia municipal precursora en someterse a una consulta o encuesta on line sobre nuestro accionar, en forma individual de mi persona y del resto de los agentes municipales que forman parte de la dependencia, donde la evaluación sobre mi desempeño le llega directamente al Intendente Municipal y del resto a mi persona.

Además, contamos con una ONG que trabaja en temas de transparencia y en el seguimiento de las políticas públicas ( Acción Ciudadana) con la cual hemos instrumentado acciones conjuntas.

Por último, y en orden a dar formal respuesta a vuestra pregunta, no cabe duda de que tenemos plenamente identificadas, después de mas de quince meses de gestión, instituciones locales que puedan ejecutar esta tarea. 

 

¿Qué particularidades del vínculo entre el Estado y la Sociedad Civil crees que se hacen presentes en el nivel local, y que lo distingue de otros niveles como el provincial o nacional?

Estimo que la cuestión territorial resulta clave para fortalecer el vínculo y ahí creo que radica la principal diferencia con los otros niveles del Estado. Nuestro permanente contacto con las instituciones es algo que, naturalmente, no puede igualar el Estado Provincial y menos el Nacional.

 

Entrevista a Leandro Altolaguirre, Presidente de la Asociación Alihuén y Concejal del Municipio de Santa Rosa, La Pampa.

Por Leandro Echt. Asistente del Programa de Protección Social de CIPPEC. 

 

Leandro Altolaguirre, luego de trabajar como voluntario en Greenpeace, decidió fundar la Asociación Alihuén en 1998. En el año 2003 fue electo como Concejal de Santa Rosa por la UCR y reelecto en el 2008. 

 

P: ¿Cuáles fueron los motivos que te llevaron a trabajar en una OSC?

R: La posibilidad de juntarse con gente que se interese por los mismos temas, en este caso el medioambiente, más allá de pensar distinto. Y la voluntad de hacer aportes y poder cambiar ciertas políticas públicas en esa materia. 

 

P: ¿Por qué decidiste involucrarte en la función pública?

R: Luego de la caída de De La Rúa, en Santa Rosa se generó una renovación muy importante de dirigentes de la UCR. Y trabajando desde Alihuén, y conociendo  a las personas que se encontraban en la función pública, vi la necesidad de no dejar espacios vacíos. Desde el lugar de funcionario, la idea era poder acortar la distancia que suele existir entre el Estado y las OSC. 

P: ¿Cómo ha sido el pasaje desde el sector de la sociedad civil al Estado?

R: Me sirvió la experiencia de haber trabajado en una OSC y trabajado en red con otras, para tener una forma de encarar los temas que no siempre es la que tienen los funcionarios públicos. La sociedad civil no está tan partidizada, y uno se vuelve más receptivo a las inquietudes y problemas de la comunidad, y se acostumbra a trabajar buscando soluciones al menor costo posible. Se piensan soluciones concretas, y no grandes proyectos que suelen no tener un propósito claro.De todas maneras, hay que diferenciar el hecho de ser oposición a ser oficialismo. Desde mi lugar de opositor (2003-2007), la situación era similar a la de estar trabajando en una OSC, ya que uno pelea por hacerse escuchar. El pasaje de oposición a oficialismo (2008), permite mayor liberad para llevar adelante los proyectos que uno tiene en mente, más allá de las discusiones internas. 

 

P: ¿Qué balance podrías hacer de tu experiencia a la hora de vincularte con el Estado desde tu lugar de representante de una OSC?

R: La experiencia desde la sociedad civil fue muy interesante y enriquecedora, pero muy dispar. En el vínculo entre ambos sectores, todo depende siempre de la persona con la que te toque trabajar, de la permeabilidad que muestre hacia las propuestas, de la capacidad de diálogo, o, por el contrario, de si las personas se tienen una posición defensiva y visualiza a las OSC como enemigos. 

 

P: ¿Qué rasgos del vínculo entre ambos sectores se te aparecen como novedosos desde tu actual lugar de concejal?

R: Ahora veo que no es tan fácil ser oficialismo, ya que no podes actuar directamente, sino que se debe consensuar todas las ideas. 

 

P: ¿Cómo consideras el hecho de que un funcionario público cuente con la experiencia de haber trabajado en una OSC? ¿Por qué?

R: Es importante el hecho de que un funcionario haya tenido cierta experiencia en la sociedad civil, ya que permite una gimnasia en el sentido de dialogar, de acercar partes y de acortar distancias. Es difícil tener en cuenta estas cuestiones si no se ha pasado por una OSC, y el hecho de venir directamente desde el sector profesional o privado, donde la lógica de trabajo es distinta, hace que un funcionario se pueda chocar con muchas paredes al llegar al cargo. No alcanza solo con la ejecutividad que se tiene al venir del sector privado, sino que se requiere cierta experiencia a la hora de dialogar entre las partes. 

 

P: ¿Cuál fue la situación que más te indignó o incomodó en tu vínculo con el Estado desde la sociedad civil? ¿Y con la Sociedad Civil desde el Estado?

R: Una situación indignante la viví al comienzo de mis años en la Alihuén, cuando en el municipio había un basurero a cielo abierto y una planta insineradora que afectaban fundamentalmente a las personas de los barrios periféricos, a las comunidades más humildes. El Estado tenía la información técnica de cómo eran afectada la salud de las personas, información proporcionada incluso desde nuestra OSC, pero no actuaba. Y decidimos recurrir a la Justicia y se logró una medida de conciliación y resolver en parte el problema con nuevas medidas de seguridad.  Aún no he tenido experiencias frustrantes trabajando como Concejal. Hemos trabajado con muchas OSC que consideramos aliados estratégicos.  

 

P: ¿Qué cosas no volverías a hacer a la hora de trabajar con el Estado desde la Sociedad Civil?

R: Es difícil responder porque el Estado es muy grande y algunas cuestiones que en algún momento fracasaron no están vinculadas a qué sector era, sino que tiene que ver con las personas, con qué puertas se tocan. 

 

P: ¿Cuáles considerás que son los canales de comunicación más eficientes entre Estado y Sociedad Civil?

R: Desde la sociedad civil lo que más conviene es dirigirse a los medios de comunicación, porque al instalarse un problema en la opinión pública, el Estado le presta más atención, y se vuelve más permeable al trabajo con las OSC. Pero, una vez más, el diálogo va a depender siempre de las personas, no del puesto ni del color político. 

 

 

Gonzalo Quilodrán. Subsecretario de Relaciones Institucionales. Gobierno de la Provincia de Salta

La oportunidad que tuvo la Provincia de Salta de ser sede del Encuentro Regional del Noroeste Argentino denominado “Hacia un nuevo vínculo entre Estado y Sociedad Civil”, fue el puntapié inicial para que numerosas Organizaciones no Gubernamentales de todo el noroeste argentino pudieran conocer la nueva lógica participativa que el Gobierno de la Provincia, encabezado por su Gobernador, Dr. Juan Manuel Urtubey, pretende implementar en su gestión.

El nuevo siglo en nuestro país se inició con turbulencias que marcaron a toda una sociedad, a millones de argentinos que sumergidos en la pobreza material, han visto arrebatada su capacidad de soñar con un futuro mejor.

Aquel viejo modelo estuvo caracterizado por el vaciamiento ideológico, el desprestigio de la política y de repente nos encontramos con una ciudadanía vacía de política y una política vaciada de sociedad civil.

La participación es la manera de romper esa lógica individualista, pero los cambios deben ser sustentables y para ello incrementales, debemos fomentar la participación en cuestiones cotidianas, ya que este ejercicio inicial puede ser la piedra basal de una gran construcción social.

A veinticinco años de recuperada la democracia en nuestro país, entendemos desde el Gobierno de la Provincia que debemos dar un salto cualitativo en las prácticas democráticas y para ello, transitar de una democracia delegativa, en donde solo nos limitamos a sufragar, hacia una verdadera democracia participativa en donde cada uno de los actores sociales que componen una sociedad nos comprometamos a intentar soluciones comunes a problemáticas comunes.

Es lógico que la participación en épocas de crisis se canalice a través de ONGs, sobretodo en momentos en que un Estado ausente y partidos políticos vaciados pierden legitimidad ante la sociedad, en ese marco, el desafío de un Estado presente que corrige asimetrías, que integra e incluye a través de la participación, debe ser también el de ser un Estado capaz de articular políticas públicas participativas con la sociedad civil organizada y en ese sentido están puestas nuestras energías. 

 

Entrevista a Fabiana Ríos. Gobernadora de la Provincia de Tierra del Fuego.

Por Antonio Cicioni. Director del Programa de Instituciones Democráticas de CIPPEC.


P: ¿Cuáles son las principales prioridades que te has propuesto para tu mandato como Gobernadora?

R: Lo urgente es paliar las situaciones de mayor injusticia, algo que se vincula íntimamente con una profunda transformación del Estado. Necesitamos crear un Estado que logre mirarse a sí mismo como un prestador de servicios esenciales, que sea capaz de evaluarse, estableciendo metas y midiendo su propia eficiencia –en particular, para aquellos servicios destinados a los sectores más desposeídos. Se trata de rever la vinculación entre el Estado y la sociedad, por ejemplo jerarquizando el empleo público. Tenemos una provincia muy particular, que requiere de un Estado abierto al diálogo con la sociedad. Esto hay que hacerlo mientras se equilibran las cuentas públicas, que es urgente pero también coyuntural.


P: ¿Cuáles son los principales canales para la apertura del diálogo con la sociedad?

R: Disponemos de algunas herramientas constitucionales que no han sido utilizadas aún, como el Consejo de la Planificación, que da espacios a las organizaciones sindicales, educativas, etc. Sobre esto estamos trabajando, y también sobre la conformación de un  Consejo del Salario que vaya más allá de las paritarias estatales, dando lugar al diálogo del sector público y el privado. Estamos además construyendo una Auditoría Social de las Cuentas Publicas, estableciendo una metodología abierta y transparente de seguimiento de los ingresos y egresos de la provincia.


P: ¿Podrías comentar en mayor detalle de que trata la Auditoria Social de las Cuentas Públicas?

R: Lo que había en la provincia era un Estado que siempre decía “hay dinero”. El problema es que así no se pueden fijar prioridades. El ordenamiento de las cuentas públicas empieza por un sinceramiento, para lo cual debe haber antes un conocimiento de cuanto ingresa y egresa del Estado. Tierra del Fuego tiene hoy comprometido el 110% de sus ingresos en gasto corriente. Para llegar a un punto de racionalidad, es necesario discutir abiertamente de qué manera debemos dar el inevitable ordenamiento de las cuentas. Obviamente no es fácil, porque se trata de una manera de vincularnos diferente. Históricamente hubo una lógica de tironeo, de medición de fuerzas. No está la costumbre de que el Estado proponga la apertura al diálogo en base a datos. La reparación de daños necesita indefectiblemente de un compromiso conjunto: todos tenemos que ceder, y todos tenemos que acordar cuáles son las prioridades.


P: ¿Cómo definirías la cultura política de Tierra del Fuego y que es lo principal que te gustaría que cambie?

R: Por haber sido un territorio nacional hasta 1991, aquí echó raíces una lógica de escasa autonomía. Hay un camino a transitar, que es el de la construcción del destino propio. Por otra parte, no existe aún una cultura de respeto institucional y de diálogo constructivo. Lo más importante es hacer de la política un hecho cotidiano, que trascienda a quienes gobiernan, a quienes legislan y a quienes controlan. Para esto, necesitamos una sociedad informada.


P: ¿Sos optimista con respecto al futuro de la Argentina? Si es así, ¿por qué?

R: Tengo una visión optimista. Los argentinos nos evaluamos exigentemente, pero creo que tenemos una virtud importante, y es que estamos en la búsqueda por sobre la resignación. Desde la explosión de 2001 hay un grado de avance en la discusión. Estoy pensando en cuando debatimos las declaraciones juradas, la participación de las mujeres en el ámbito público, el rol del Parlamento, el proceso de selección de jueces... Es cierto que muchas cosas no las hemos podido resolver todavía, pero las estamos poniendo en el lugar de problemas a discutir y, una vez puestas ahí, pueden surgir alternativas y relaciones de fuerzas que permitan ir generando cambios. Las transformaciones históricas no se dan de hoy para mañana.  

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